La ventaja de conocer la genética del suelo.

El suelo forma un gran ecosistema donde habitan y conviven microorganismos (bacterias, hongos, nemátodos…), la mesofauna (por ej. ácaros) y la macrofauna (por ej. lombrices). Esta diversidad de organismos vivos (biodiversidad) juega un papel fundamental en la dinámica de suelo, en la fisiología de las plantas y cultivos e incluso, en los ciclos biogeoquímicos de elementos como el carbono o el nitrógeno, formando un complejo sistema de actividad biológica. Este sistema es aún más complejo en la rizosfera (la parte del suelo que rodea las raíces de las plantas) ya que existe una interacción muy estrecha entre las dos partes. La diversidad de microorganismos está directamente implicada en procesos como:

  • la movilización y biodisponibilidad de elementos que sirven como nutrientes.
  • la regulación de la dinámica de mineralización de la materia orgánica.
  • el ciclo del carbono.
  • la fijación de nitrógeno.
  • la mejora de la estructura física del suelo.
  • La generación de moléculas de actividad enzimática.
  • La regulación del pH en las inmediaciones de la raíz.

Por tanto, resulta evidente que cualquier actividad de manejo realizada sobre el suelo, así como los medios o herramientas que se utilicen para llevarla a cabo, va a afectar a esta biodiversidad y, por extensión, a todos los procesos de los que forman parte.

Un análisis de suelo tradicional se enfoca en estudiar el contenido de materia orgánica y su relación C/N. Estudios de suelo más profundos incluyen además de los parámetros anteriores, otros parámetros complementarios que dan más información como la tasa de respiración del suelo o la biomasa total de organismos vivos.

Actualmente y gracias al avance científico existen novedosos estudios de suelo que  permiten estudiar con detalle la biodiversidad a nivel incluso genético.

Por ejemplo, la tasa de respiración del suelo nos indica el CO2 que se emite desde el suelo a causa de la respiración de los organismos heterótrofos (que no producen su propio alimento, sino que se nutren de otras fuentes de carbono orgánico como materia vegetal o animal) del suelo. De forma general, valores bajos en la tasa de respiración del suelo nos indica que hay pocos microorganismos “respirando”, mientras que valores altos nos indica que hay muchos microorganismos “respirando”. Aunque este valor es muy útil, no nos aporta información sobre la variabilidad de especies que lo están haciendo. Otro ejemplo es la biomasa total de organismos vivos, que hace referencia a la biomasa total de los organismos biológicos vivos en ese ecosistema por unidad de suelo. Sin embargo, este valor tampoco nos informa sobre la variabilidad de especies.

En Edalife hemos querido dar un paso más allá y hemos incluido una nueva metodología de análisis biológicos, llamada Pack Anabioma, que complementa el Estudio de Suelo Fertility 2.0, para poder obtener más información sobre la biodiversidad y cómo ésta afecta en las diferentes funciones del suelo y en los ciclos metabólicos de los nutrientes que contiene. Esta nueva metodología se basa en la biología molecular, ya que analiza el material genético de los organismos vivos del suelo y compara las secuencias obtenidas con una biblioteca de más de 4,5 millones de secuencias para poder clasificarlas y agruparlas.

De esta manera se obtiene información sobre la diversidad de especies presentes en el suelo, su papel en la salud y rendimiento de la planta, su nivel de actividad en el ciclo de nutrientes y su potencial para producir formas de nutrientes asimilables para las plantas, salud del cultivo en función de los parámetros encontrados y su capacidad de resiliencia ante variaciones bióticas y abióticas. Además, agrupa las especies encontradas según su capacidad para prevenir la proliferación de especies patógenas, las hormonas que producen, su participación en mecanismos que ayudan a la planta a soportar condiciones de estrés o su participación en el aporte o competición de nutrientes.

¿Qué aplicaciones tiene estos resultados cuando los aplicamos al día a día?

Centrándonos en uno de los parámetros analizados, por ejemplo la salud del cultivo, estos resultados nos permiten anticiparnos a futuras enfermedades en nuestros cultivos ya que se establece una relación entre la información epidemiológica disponible y la vulnerabilidad de las muestras del suelo analizadas para el cultivo específico que se cultiva o se pretende cultivar. Así, un riesgo alto indica una alta probabilidad de desarrollar la enfermedad en cuestión, mientras que un riesgo bajo o muy bajo te indica que requiere atención, pero no una acción inmediata. En ambos casos puedes tomar decisiones de forma preventiva para evitar futuros problemas que puedan ocasionar grandes pérdidas de rendimiento y calidad en el cultivo.

Además, una visión profunda e interconectada de los parámetros biológicos del suelo en la que parámetros tradicionales e innovadores se sirvan unos de otros permite mejorar o mantener la biodiversidad del suelo para afectar positivamente a la dimensión física y química del suelo, proporcionando a nuestros cultivos un lugar óptimo donde crecer.

En Edalife contamos con nuestro Estudio Fertility 2.0 que, junto con los Packs Físico y Salinity, se completa con el Pack Anabioma para conocer en profundidad la microbiología del suelo.

El equipo de ingenieros de Edalife siempre estará disponible para ayudar a interpretar los estudios y sacarle así el máximo partido para obtener una mayor rentabilidad en el cultivo.

Para más información, ponte en contacto con tu distribuidor Edalife más cercano, o mándanos un correo a info@edalife.es