Suelos eficientes y gestión eficiente del agua.

La rentabilidad de una explotación agrícola depende de muchos factores como la gestión del suelo, el manejo de los recursos hídricos, la gestión del clima, la elección de variedades, la gestión fitosanitaria y nutricional….

No cabe duda de que el factor “manejo del suelo” es el pilar más importante por una simple razón, y es que condiciona todos los factores restantes.  Por ello, toda información que se pueda obtener sobre lo que ocurre en el suelo es imprescindible para poder optimizar su gestión y conseguir suelos eficientes, sostenibles y rentables.

El objetivo de Edalife es que el conocimiento sea lo más preciso y amplio posible, bajo un prisma tridimensional que sirva para sacar el máximo provecho a herramientas que nos permitan implementar una verdadera agricultura de precisión.

En el suelo disponemos de tres elementos principales: el sustrato, el aire y el agua. Los tres son esenciales, aunque hoy hablaremos del agua.

El agua es uno de los elementos que mayor relevancia tiene en esa gestión, y que va a ganar en importancia en los próximos años viendo que es un recurso cada vez más escaso, con lo que entender cómo sacar el máximo partido a cada litro vertido vendrá determinado por las características físico-químicas de nuestros suelos y por las herramientas que usemos para monitorizar su estado. Hoy en día existen grandes problemas generalizados en el campo como la acumulación de sales por no tener planes de fertilización precisos o la generación de encharcamientos por no disponer de la estructura de suelo adecuada. Ambos problemas afectan críticamente el aprovechamiento del agua.

¿Cómo empezamos a conocer la situación actual de nuestro suelo?

Edalife pone a tu entera disposición la herramienta de Estudios de Suelo Fertility que nos permite empezar a trabajar en el aumento de la eficiencia de su suelo, ya que consiste en un estudio completo y preciso de todas sus características físicas, químicas y biológicas.

Entre los más de 40 parámetros que se miden, existen algunos relacionados muy estrechamente con el movimiento del agua son los siguientes:

  • Agua útil: Es la fracción de agua aprovechable por el cultivo que es capaz de retener tu suelo. Este parámetro ayuda al productor a orientar cómo tiene que regar para que no le falte ni le sobre agua a su cultivo, aspecto crucial para evitar la proliferación de enfermedades de raíz, o la creación de condiciones anaerobias en la rizosfera.
  • Velocidad de infiltración: Es la velocidad estimada que tiene el agua conforme va penetrando a capas inferiores del suelo. Este parámetro ayuda también a afinar la gestión del riego, y es fundamental conocerlo en fincas nuevas para realizar un diseño adecuado del sistema de fertirrigación (nº de goteros, caudal, etc.).
  • % de porosidad: Es el volumen estimado de poros tanto en microporos como macroporos. Los macroporos no retienen agua contra la fuerza de la gravedad, son responsables del drenaje, aireación del suelo y constituyen el espacio donde se forman las raíces, mientras que los microporos retienen el agua, parte de la cual estará disponible para las plantas.

Estos parámetros son 100% dependientes de la textura y del porcentaje de materia orgánica, del contenido en humus estable de la misma y de la actividad biológica, datos que también podemos conocer con los Estudios Fertility de Edalife.

A través de esta información, se emite un plan de mejora que permitirá al productor aprovechar su suelo y darle mucha vida para conseguir los mejores resultados de rentabilidad de su finca.

No se puede mejorar aquello que no se mide, por lo que Edalife puede ayudarte a mejorar tu suelo “desde la raíz” del problema.

Para más información, ponte en contacto con tu distribuidor Edalife más cercano, o mándanos un correo a info@edalife.es